viernes, 5 de febrero de 2010

Mayo 2008: ¿Travertinos en Venegueras?

Jueves, 22 de mayo de 2008
Sergio Mora & Carlos Suarez

Durante algunos días fue motivo de discusión. ¿Habría travertinos en aquellos blanquizales que se observaban desde la Degollada de Veneguera? La hipótesis no era mala. Las coladas basálticas y traquibasalticas que caracterizaban aquel macizo entre Veneguera y Tasarte tenían pinta de almacenar agua en sus fracturas y aquel nivel por donde salían las aguas podría dejar placas carbonatadas que acogieran improntas de vegetación.




Fig. 1. Perfil desde Degollada de Veneguera, localidades de los blanquizales.
(de izquierda a derecha: Puntón de San Miguel -Fuente de las Cañadas -Tanquillo Blanco)
1.El Jueves Santo nos acercamos al primero de los niveles que observábamos. Este avanza por la cota 300-400 desde la denominada Fuente de Los Secos, detrás de las Casas de Veneguera hasta el Caidero del Sao, al que no llegamos a ver. Hay otro nivel en el Barranco de Tasarte a una cota superior entre 600-700 msnm que habrá que ir a ver.
La ruta que hicimos fue de tres kilómetros y medios, empezando a caminar a las 10,15 AM y terminando a las 14.00 PM. Hacia un fuerte calor y Sergio tuvo a la mitad del recorrido una pequeña pájara que hubo que resolver con sombra y un DAN-UP.

2. En el camino conocimos la Fuente de Las Cañadas, una fuente de aguas limpias y llenas de ranas a la sombra de unas palmeras con su pequeño grupo de ñameras a la entrada.
Tiene un pequeño depósito que valdría la pena limpiar y arreglar.
3. Otra sorpresa del cauce fue una palmera que caída ha vuelto a buscar la horizontal y crece con su tronco combado.
Desde aquí ya observábamos los niveles de rezumaderos carbonatados que se veían arriba en los caideros. La vegetación hidrofitica de aquellos rezumaderos destacaba sobremanera frente a lo árido del paisaje. Las filtraciones que emanaban mantenían ejemplares de palmeras, carrizales de Phragmithes, juncales y algunas higueras colgadas del risco.
Bajo uno de aquellos rezumes ya se observaban en detalle las características de la láminas de carbonatos, muy ligeros y esponjosos que caían por el cantil. Los rezumes de gotas caían sobre nosotros. Y los vencejos pasaban debajo de ellos aprovechando para beber las gotas que caían.
De todos modos no llegaban a ser tan densos como los de Azuaje y tan solo se observaron láminas de deposición que no contenían ninguna impronta.
Era un material muy ligero que a veces era laminar y otras esponjosos y formando tufos que se adherían a las laderas del risco.
La permanencia del rezumadero la marcaban la presencia de especie claramente hidrofiticas como Polypogon cf. monspeliensis, Samolus valerandi, Juncos, , etc. así como la presencia marrón de hongos o algas que tapizaban el caidero.
También vimos Apium nodiflorum y Galium posiblemente aparine.
También en los lugares mas secos crece Lyperia canariensis, ahora mismo en flor. Ageratina adenophora y Penisetum setaceum se expanden alrededor de esta agua rezumantes. Las palmeras canarias disfrutan con sus pies empapados en agüita.
Frente del caidero, en un solapón a la sombra a lo largo del día, vimos un cierro aborigen con paredones de piedras que lograban un lugar para el ganado y para los hombres.
En la ladera había fragmentos de cerámicas dispersos.
4. Seguimos avanzando hacia el siguiente lugar húmedo que queríamos visitar en el Puntón de San Miguel. Este rezumadero presentaba una buena densidad de juncos y alguna que otra higuera y sao al final del mismo. Una pequeña oquedad contenía mucha mayor densidad de vegetación hidrofitica que conformaba una comunidad brio-pteridofitica con abundante culantrillo, Adiantum capillus-veneris asi como Lyperia canariensis y un manto de ubres a modo de goteras de agua que creaba un manto de estalactitas carbonatadas y recubiertas de algas y musgos.



"Estas comunidades se encuadran dentro de un habitat considerado prioritario recogido como “7220*. Manantiales petrificantes con formación de tuf [travertino]”.
Cuando en una roca se abren fracturas ± horizontales por donde rezuma agua y se forma una cueva, hallamos esta comunidad tan específica.
Pobre en especies, se caracteriza por la presencia del culantrillo de pozo o hierba meadera (Adiantum capillus-veneris) asociado a un tapiz de musgos (habitualmente Eucladium verticillatum) que precipitan el calcio disuelto de la roca en forma de carbonatos, dando lugar a la conocida piedra de tosca o toba.
Vegetación desarrollada principalmente en taludes de aguas rezumantes y fuentes de carácter casi permanente a lo largo del año, donde es frecuente la formación de tobas calizas, por precipitación de carbonatos. En la cobertura suele predominar Adiantum capillus-veneris, con musgos, hepáticas y fanerógamas entre las que destacan Trachelium caeruleum, Samolus valerandi, Eucladium verticillatum y Pellia endiviifolia. Asociación termo- y mesomediterránea que en exposiciones muy soleadas puede ascender al piso supramediterráneo. Debido al carácter basófilo de la asociación, se trata de una comunidad más abundante en la porción iberolevantina de la Península Ibérica.
Las características ecológicas tan concretas sobre las que aparece esta comunidad, restringida a microtopografías, le confieren un carácter exoserial y un comportamiento bastante independiente del resto de comunidades edafohigrófilas. Hacia las zonas más secas (y cuando hay una desecación) va siendo sustituida por comunidades rupícolas de Asplenietea o de Phagnalo-Rumicetea.
(Fuente de estos datos:


http://www.ucm.es/info/cif/book/addenda/addenda2_01.htm

http://www.karstportal.org/public/index.cfm )

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